Historia de un melocotonero
o el circo de la vida
PRESENTACIÓN
“Historia de un melocotonero” es un espectáculo ágil, fresco y comprometido. Cuenta una tierna fábula ecologista que combina la fantasía con la realidad más cercana. Despierta con facilidad la empatía y la complicidad infantil, que se identifica con los protagonistas y vive como propia la necesidad de salvar al árbol.
Sus cinco actores saben mantener, a través de una interpretación gestual y lúdica, la atención y la participación infantil. La escenografía, el vestuario, el burro… son elementos visualmente atractivos y pensados para movilizar al joven espectador.
La fábula y la interpretación mantienen un tono jocoso que también permite la participación del público más adulto al que no es ajeno el mensaje ecológico que contiene la pieza. Todo ello sumado nos da un espectáculo plenamente eficaz para un público infantil o familiar.
SINOPSIS
Historia de un melocotonero cuenta las aventuras de un árbol frutal desde que es plantado casualmente por una niña hasta que logra sobrevivir a las garras de la especulación inmobiliaria con la ayuda de sus amigos climáticos, animales y humanos. Todo ello contado con el lenguaje plástico del teatro gestual y dirigido a un público infantil y familiar.
REPARTO

Alfredo Abadía
Melocotonero

Any Guerrero
Julia

Carlos Fau
Hortelano

Inma Oliver
Primavera-Ingeniera

Sergio Marzo
Iniverno-Obrero

Any, Carlos, Inma, Sergio
Burro
Dirección Esmeralda Gómez Souto
Ayudante de dirección Alfonso Plou
Escenografía Tomás Ruata
Vestuario Beatriz Fernández Barahona
Iluminación Bucho Cariñena
Espacio Sonoro Templanza
Producción María López Insausti
Dramaturgia Esmeralda Gómez Souto y Alfonso Plou
Reparto:
Melocotonero Alfredo Abadía
Julia Any Guerrero
Hortelano Carlos Fau
Primavera-Ingeniera Inma Oliver
Invierno-Obrero Sergio Marzo
Burro Sergio, Inma, Carlos y Any
NOTICIAS
- Más información sobre la obra
“Historia de un melocotonero” es un espectáculo ágil, fresco y comprometido. Cuenta una tierna fábula ecologista que combina la fantasía con la realidad más cercana. Despierta con facilidad la empatía y la complicidad infantil, que se identifica con los protagonistas y vive como propia la necesidad de salvar al árbol.










